La atención, es uno de los pilares fundamentales que sustenta un correcto proceso de aprendizaje, con lo cual, incide directamente en el rendimiento académico de los alumnos.
Atención selectiva
Atención sostenida
Atención dividida
Atención involuntaria
Atención voluntaria
1. Imaginemos que una persona se encuentra en una cafetería donde está hablando varia gente y simultáneamente está puesta la televisión. Si ésta persona desea enterarse de las noticias que ofrece la TV, tendrá que emplear los procesos selectivos si verdaderamente quiere enterarse de algo.
2. Muy adecuado para entender este tipo de proceso
es el planteado por García (1997) referido a la actividad de conducir: “...mientras vamos conduciendo hablamos con nuestro acompañante, miramos por el espejo retrovisor para comprobar si alguien quiere adelantarnos, tenemos que controlar el movimiento de los pedales y la palanca de marchas, etc”.
3. Lo tenemos en la intervención quirúrgica que está realizando un cirujano, o la actividad que realizan los vigilantes de un monitor o incluso la conducción por una autopista durante la noche. También se ha descrito como concentración la concentración, que es la capacidad de mantenerla atención durante un periodo de tiempo (Junqué, 1993).
4. El ruido de una bomba, un dolor de muelas o el frío intenso, por ejemplo, acaparan nuestra atención sin quererlo, simplemente por su propia intensidad.
5. En todas las tiendas de electrodomésticos; y alguien que esté pensando en cambiar de coche mirará atentamente todos los que vea por la calle. Con frecuencia, cuando surge algún determinado tipo de conflicto, hay que realizar un esfuerzo para mantener la atención.